En Uruguay hay 11.362 residenciales de ancianos y 128 de ellos presentan casos de COVID-19 con 65 brotes activos.
Un foco de coronavirus originado hace un mes en un residencial de ancianos de Durazno se cobró la vida de siete adultos mayores y se suma los brotes mortales en Dolores y Fray Bentos.
Aldo Sgaravatti, de la Sociedad de Geriatría, explicó a Telenoche que "la situación era esperable hace un año cuando comenzó la pandemia en el mundo".
"Uno de los lugares que afectó más y con mayor mortalidad fueron los residenciales de ancianos. Lo que está pasando en Uruguay pasó en todo el mundo", expresó.
El experto señaló también que pensar en los pacientes graves es un dilema ya que "el hospital es un lugar muy hostil y las unidades de CTI son un aún peores" para los adultos mayores que tienen otras patologías y están adaptados a su vida en el residencial.