La violencia contra las personas mayores es un problema mucho más complejo y de mayor alcance de lo usualmente imaginado.
Puede adoptar diversas formas: negligencia en los cuidados, abandono, maltrato físico, psicológico o emocional, abuso sexual o patrimonial. Situaciones que se dan con mayor frecuencia en el entorno familiar, pero ocurren también en ámbitos comunitarios e institucionales.
Con el fin de dar visibilidad a este flagelo, que involucra a millones de personas adultas mayores en el mundo, las Naciones Unidas establecieron el 15 de junio como el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la vejez.